Del 1 al 3 de octubre se desarrolla en República Dominicana la 20ª Reunión Regional Americana (RRA) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un espacio de alto nivel que reúne a ministros, altas autoridades de trabajo, representantes de empleadores y trabajadores de toda la región. El encuentro busca establecer las prioridades regionales que orientarán tanto la labor de la OIT en las Américas como las políticas laborales y de empleo en los países miembros en los próximos años.
En representación de El Salvador participa una delegación tripartita encabezada por el ministro de Trabajo y presidente del Consejo Superior del Trabajo (CST), Rolando Castro, junto a representantes de los sectores empleador y trabajador. Por el sector empleador asisten Jorge Arriaza, vicepresidente del CST, y el Dr. Agustín Rodríguez, quienes exponen la visión empresarial en las discusiones. El sector trabajador está representado por Marta Campos, vicepresidenta del CST.
Durante la sesión inaugural, el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo, destacó los avances alcanzados en materia de igualdad de género y en la lucha contra el trabajo infantil, aunque advirtió que aún persisten desafíos estructurales que limitan el desarrollo sostenible e inclusivo.
“Tenemos que reconectar el crecimiento económico con la generación de empleo productivo y la protección de los derechos. Esa es la vía hacia una verdadera justicia social”, subrayó Houngbo, al tiempo que recalcó que la justicia social no es un ideal abstracto, sino el fundamento para la paz duradera, la dignidad en el trabajo y el desarrollo sostenible.
A lo largo de los tres días de la RRA, los delegados discutirán temas prioritarios para la región, entre ellos: Creación de empleo y protección social, fortalecimiento de la gobernanza democrática, transición justa hacia sociedades resilientes, preparación para el futuro de las competencias y el trabajo.
La participación de El Salvador en este espacio reafirma su compromiso con el diálogo social tripartito, la promoción del trabajo decente y la construcción de políticas inclusivas y sostenibles frente a los cambios económicos, demográficos y tecnológicos que enfrenta la región.

