De acuerdo a geólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la capital de dicho país se está hundiendo entre 10 y 30 centímetros al año, lo cual podría ser perjudicial en unos años.
Lo anterior, porque los pesos de las ciudades por las diferentes construcciones empieza a ser mayor, y la composición del suelo comienza a ceder de a poco, ejemplo de ello es la Ciudad de México.
Una de las principales repercusiones que puedan llegar a darse es la de que algunas zonas se conviertan en inhabitables; por lo que, muchas personas tendrán que retirarse de ellas de manera obligada.
Según mencionan, que el monumento al ”Ángel de la Independencia» es el más evidente en esta situación, porque “Cada determinados años le tienen que añadir un escalón” por el descenso que presenta por lo mismo que la ciudad comienza a hundirse.
Y según Wendy Morales, geóloga de la UNAM, menciona que pueden darse algunos escenarios como respuesta a esta problemática, y una de ellas sería “que los gobiernos y la población se adapten, lo que aumentaría los grados de marginación; o que se produzcan desplazamientos forzosos a otras zonas del país”.

