Las tendencias en muchas ocasiones se definen por los contextos en las que surgen; y en el rubro de alimentos y bebidas no es la excepción; y es que después de la pandemia por COVID-19 el enfoque en lo orgánico ha sido tomado en cuenta.
Así lo expone Karla Domínguez, gerente de inteligencia industrial de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI); en donde, compartió datos relevantes sobre las tendencias en el mundo de los alimentos y bebidas.
“Después de la pandemia las personas se han vuelto más cuidadosas, tanto en cantidad, contenido y también en la experiencia que le brinda”; explicó Karla, según uno de los últimos hechos que redefinió muchos aspectos del consumo humano.
Por otra parte, también destacó que la industria de los alimentos y bebidas se enfrentan a ciertos retos, como el de que la nueva generación busca otros aspectos en su forma de consumir para ser más saludables.
“La generación hoy en día, si es más cuidadosa en la cantidad de calorías que consume, y de donde es procedente el producto o qué ingredientes lo componen, por la tendencia hacia lo orgánico, lo natural”.
Imagen/CMI
Sin embargo, mencionó que una de las oportunidades es la innovación, con otros sabores y productos que terminen beneficiando la experiencia de los consumidores, y con ello llegar a más personas en el mercado, hasta fidelizarlos.
Para finalizar, según los datos que expone el Banco Central de Reserva (BCR) la industria de los alimentos y bebidas es una de las que más se exporta desde El Salvador, siendo un área clave para la economía salvadoreña.
Y es que los datos recabados desde ASI, brindados por el BCR, demuestra que el área de alimentos es la segunda mayor categoría que aporta en las exportaciones de El Salvador, estando solo por debajo de textil y confección.
Llegando a brindar en las exportaciones salvadoreñas un 10.8%; mientras que, las bebidas aportan un 3.1%, teniendo diferentes destinos a los cuales se dirigen este tipo de productos que se producen desde El Salvador.

