El reciente incremento en los precios de los combustibles responde a la volatilidad que atraviesa el mercado energético internacional tras la escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos. Esta situación ha generado incertidumbre en el suministro global de petróleo y ha presionado al alza las cotizaciones del crudo en los mercados internacionales.
Las tensiones en Medio Oriente han elevado el riesgo de interrupciones en el flujo energético desde el Golfo Pérsico, una de las principales regiones productoras del mundo. El mercado ha reaccionado ante la posibilidad de afectaciones logísticas y a infraestructuras petroleras, particularmente en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita una porción significativa del petróleo comercializado a nivel global.
En este contexto internacional, economías importadoras de hidrocarburos como la de El Salvador también reflejan ajustes en los precios de los combustibles. La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas informó los nuevos precios de referencia que estarán vigentes del 17 al 30 de marzo, los cuales presentan incrementos en línea con la tendencia internacional del mercado petrolero.
De acuerdo con la institución, en la zona central del país el precio de referencia del galón de gasolina superior rondará los $4.08; la gasolina regular, cerca de $3.84 por galón; y el diésel, aproximadamente $3.77. Mientras tanto, en la zona oriental del territorio la gasolina superior alcanzará los $4.12 por galón, la regular $3.88 y el diésel $3.82. En cuanto a la zona occidental del país, el galón de gasolina superior llegará a $4.09, la regular tendrá un costo de $3.85 y el diésel $3.78.

Estos valores pueden variar ligeramente dependiendo de la zona del país y de cada estación de servicio, pero reflejan el traslado del encarecimiento del petróleo en el mercado internacional hacia los precios locales.
Para el sector productivo y logístico, el comportamiento de los combustibles representa un factor determinante dentro de la estructura de costos operativos, particularmente en transporte, distribución y actividades industriales intensivas en energía. Analistas advierten que, si la tensión geopolítica en Medio Oriente se mantiene, la volatilidad en los precios del crudo podría continuar durante las próximas semanas, generando presiones adicionales sobre la inflación y los costos empresariales.

